jueves, 18 de mayo de 2017




Demonios

Aquel diluvio calló para desvanecer la maleza impregnada en tu interior, sólo una gota alcanzó para calmar las nubes llenas de fulgor, lanzando lava ardiente tú estás ahora, al ver la zozobra en la que te ahogas.
¿Perdida en la inmundicia de la sociedad? Lo sabes pero ya no hay tiempo de rebobinar, tus pasos corren a la velocidad del viento, los latidos exagerados de la sangre que bombea tu pecho, no son más que réplicas de los disparos que te consumen sin razón, tú mirada se clava en la nada, la misma que hoy con rencor te apuñala, que cegada estabas cuando creías ser su muñeca de porcelana.
Un aparatoso sonido, hizo estallar mis oídos, me sentí absorbida por las ráfagas de electricidad que jugaban en el cielo y me empujaban a las puertas del infierno, la tempestad de las acuarelas que pintaron tu pasado, son el resultado de lo poco productivo que has logreado.
Hoy tus demonios te persiguen.
Hoy no eres más que lluvia ácida,
Hoy no eres más que cenizas desechas en el olvido,
Hoy no eres más que un demonio,

¡Un demonio perdido!




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